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¿Por qué de repente me siento tan triste?

¿Por qué de repente me siento tan triste?

 

 

 

¿Por qué de repente me siento tan triste?

¿Te sucede que precisamente cuando hay fiestas, vacaciones, te sientes tú más triste?  ¿Quieres cerrarte en casa, por Dios y que pase pronto y volvamos a la triste vida normal? Si es así, mira a ver si te suena mi historia de hoy.

Hoy hace buen tiempo. Lo estábamos anhelando tras un período de lluvias. El fin de semana estuvimos cambiando los armarios para retirar la ropa oscura e invernal y colocar otra más fresca y colorida. Ya se acabó el curso escolar. Los niños han cerrado sus libros y guardado sus uniformes. ¿ por qué de repente me siento triste

Llegan los primeros veraneantes y se organizan salidas, paseos, baños en el mar… Todo invita a vacaciones y a reencuentros con amigos. A buen humor.

Sin embargo, yo estoy triste. Esa melancolía habitual con la que convivo, se hace más presente ahora. En invierno la justifico con las lluvias y el ambiente nostálgico, la falta de luz, el frío.

Ahora que hay una alegría desbordada, me quedo sin argumentos. Siento que cuando todo el mundo tiene planes, yo no los tengo. Siento que la anhelada y compartida espera del verano me es ajena. Casi que me molesta ese sol radiante que se cuela por mis ventanas.

Será que carezco de temperamento alegre. No suelo ser entendida, pero no puedo evitarlo. Me parece artificial tanto disfrute, tanta alegría. Me siento más sola que nunca, aunque en realidad estoy como siempre, pero hay veces en que me pesa y otras no.

Veo más carencias en mi vida de las que veo habitualmente. Este tiempo que a todos hace tan feliz a mí me pone más mustia. Tanta felicidad me irrita.”- me dice María- ¿Por qué de repente me siento triste?

“Es cuando más echo en falta aquello que no tengo. Por el invierno no lo noto tanto, primero, porque estoy muy liado y segundo, porque cuando acabo de trabajar sólo pienso en meterme en casa .

Pero ahora en verano, que parece que nos pasamos el año anhelando el buen tiempo, cuando llega , daría lo que fuera por tener con quien ir a cenar a una terraza… Es como si te enseñan un caramelo que no puedes comer. Me pone tan mal ver a la gente feliz, que casi prefiero esconderme en casa. Así por lo menos, no me recuerdan lo miserable que es mi situación” — brama Antonio.

La obligación de ser felices

En épocas supuestamente de felicidad, no es infrecuente ver a personas que en vez de contagiarse de la alegría que se manifiesta en su entorno, se sienten más tristes .

Generalmente son personas que conviven con una melancolía con la que se llevan razonablemente y cuyo sentimiento de tristeza se acentúa por contraste con los demás. Es como quien no quiere salir a entretenerse, no ya a divertirse, porque la vuelta a casa sólo le pone más triste.

Se manejan en el ambiente habitual, pero cuando sube la temperatura del ambiente, es como si su cuerpo se desangelase.

En realidad se dan pena a si mismos.

 Dos ideas:

La primera es que hay épocas del año de las que esperamos demasiado. Suelen ser el verano y las Navidades. A febrero no le pedimos nada, pero tenemos unas expectativas de felicidad absoluta para Diciembre y Agosto.

Además idealizamos la situación de los demás y por comparación la nuestra nos parece mísera. Y todo lo juzgamos con muy poca objetividad.

Ahora, ¿Qué pasa? ¿Que hay que divertirse en verano porque es obligatorio, como en Navidad?

¿De verdad quieres tantos planes? Pero, si tu de por sí, eres vagoneta y tranquilón. ¿Te ves aguantando conversaciones que no te importan nada hasta las 4 de la mañana y arreglándote como para ir de boda cada dos por tres?

¿De verdad que te gustaría?¿Te imaginas por un instante en esa situación que tanto envidias?

Y los viajes? De verdad que te cambiarías por alguien que se va de vacaciones a 40 grados con lo bien que se está en tu casa? ¿ Te ves trotando por ahí sólo porque te digan que hay que hacer turismo?

No seas ingenuo, hombre. Todas esas familias que se reúnen en las comidas de verano, ¿ crees que se llevan bien? ¿ Que no acaban discutiendo? ¿Es sólo la tuya la que acaba como el rosario de la aurora? Y la de trabajo que dan… Pobres madres…

¿Y las parejas? ¿Nadie te dijo que el mayor número de separaciones se da a la vuelta de las vacaciones? ¿Lo están pasando bien o cubriendo el expediente?

¿ y si estuvieran deseando volver a la normalidad y parapetarse tras los quehaceres diarios? Pues si que tendrán muchas ganas de pasar 15 días juntos muchos que conozco yo…

¿ y si fueras tú la envidiada?

Sí, tú, la que está sola y no tiene que tirar por nadie que no le apetece

¿ y si resulta que muchos estuviéramos deseando volver a la normalidad?

Que debajo de tanto maquillaje y sonrisa hay muchas tristezas también. Y mucho marketing impuesto.. Tanta carcajada y tanto fiesteo. ¿Tu sabes si están alegres o se obligan a estarlo? Menuda cruz ¡

La segunda es que sea como fuere, tu realidad es la que es y flagelándote por querer que sea distinta no lo vas a conseguir, ni tampoco anhelando algo que no está a tu alcance.

Hay cosas que no puedes conseguir y cosas que sí.

Pues fíjate en éstas.

Te deslumbra el que tu vecino tenga mucho éxito con las chicas y tú no te comas una rosca, pues busca ligarte a una. 1000 va a ser difícil, pero una quizás sea posible. Que no tienes pandilla, no rabies, intenta hacer una amiga.

Que no vas de crucero, ¿Qué tal un fin de semana en casa rural? .¿ Y hacer turismo en tu ciudad?

¿Qué estás solo? No hay nada permanente. Tu situación puede cambiar en cualquier momento. Aprovecha para probar tus alas. Y mira, a lo mejor tampoco estás cargando con una pareja-tostón que hay miles aunque tu las veas idílicas.

¿Que notas más las ausencias? Lo entiendo perfectamente, pero no te cierres a lo que te queda. Si lo haces, estás sumando pérdidas a las que de por sí te da la vida.

Así que no te sientas tan desgraciado.

Y ponte en marcha a conseguir algo de lo que quieres. Quizás solo lo que de verdad anhelas sea un pequeño cambio, pero como no lo sabes y sueñas con los mensajes de la publicidad…

Y quizás ni siquiera un cambio, a lo mejor te gusta tu vida como es, pero como no la ves….

Y en último término, mejor que aproveches lo que tienes hoy, a ver si luego tienes menos.

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¿Por que nos sentimos las mujeres estafadas sentimentalmente?

¿Por que nos sentimos las mujeres estafadas sentimentalmente?

¿Por que nos sentimos las mujeres estafadas  en el terreno sentimental?

¿Te preguntas por qué son tan difíciles las relaciones?

No eres la única ,mira lo que le pasa a Elena . Se siente estafada

Elena ha estudiado brillantemente arquitectura que es una carrera difícil, que ha completado con un máster en urbanismo y varios idiomas. Tiene una cabeza organizada y además ha invertido un gran esfuerzo. Eso le permitió encontrar un buen empleo en un sector carente de ellos. En su empresa conoció a su pareja, un fotógrafo del que se enamoró. Han decidido irse a vivir juntos. El problema es que él quiere vivir en un país exótico y ella ha decidido seguirlo abandonando su carrera y sin red.

Su familia se espanta, una carrera tan difícil y tirarlo todo por la borda… Si él casi no tiene ingresos ¿ de qué va a vivir? Y además no es como antes que se casaban y vivían del sueldo del marido. Ahora no, van a medias. Entonces, ¿ella?

Las amigas le dicen que ya encontrará algo, que lo importante es el amor y que sea feliz.

¿Por qué no le dice nadie que sea el fotógrafo el que renuncie a sus sueños en vez de ella? ¿ y no lo pueden compatibilizar yendo y viniendo hasta que encuentren algo los dos? Mira que si queda compuesta y sin novio. Y los problemas acaban con la felicidad.

Maria es una emprendedora brillante, trabajadora, eficaz. Se mueve en el mundo laboral como pez en el agua. Pelea, no da nada por perdido y tiene muchos recursos. Tanto trabajo y cualquier otra circunstancia le hace difícil tener pareja por eso mantiene una relación con un hombre casado porque eso es mejor que nada.

No tenía estos sueños. Quería tener una vida profesional y combinarla con la familiar. No sabe por qué no pudo hacerlo.  No se le dió la ocasión. Cuando era más joven estaba a otras cosas, quizás fuera muy selectiva, -piensa ahora- O simplemente no coincidió y el tiempo fue pasando

Hoy se aferra a ese hombre que la cita a ratos intempestivos, con el que se acuesta rápidamente y que la deja sola para pasar los ratos de ocio con su familia, haciéndola sentir como Penélope hasta que Ulises quiera volver.

 No sabe ni siquiera como se metió en esta situación. Pensó que la podía controlar, pero fue todo lo contrario, se fue desestabilizando poco  a poco.

Mil veces se dice que va a romper, pero es eso o nada.

Prefiere esto a estar sola aunque no se sienta nada orgullosa de ella misma.

Ya sabe que no podrá ser madre, quizás se plantee una inseminación,,

la faena del príncipe azul

Una generación entera se educó con los cuentos de Disney. El cortejo era romántico. El sueño era encontrar al príncipe azul, el que sabía proteger a su dama, el que satisfacía sus necesidades, el que encajaba perfectamente con ella, como el zapato a Cenicienta.

El príncipe la conquistaba, la despertaba a la vida ,como la bella durmiente. El era el premio porque con él se tenía acceso a otra condición, económica, social…. Ya lo decían las madres, el que acierta en el casar no tiene en que acertar. Y una vez casados se comían perdices y se acababan los cuentos.

En la realidad las cosas no sucedieron así. Elena antes del fotógrafo conoció varios chicos que iban a lo que iban directamente, ahora no engañan,  que no querían compromiso no vaya a ser que se perdieran algo mejor y que eran mas bien burdos. Es lo que hay y si te pones tonta, hala a la siguiente. Y mientras tanto, tic tac, el reloj biológico va pasando.

Tampoco el padre de Elena se parece a un príncipe azul. Es una buena persona, sin duda, pero su madre se queja de que no le acompaña en nada, que sólo piensa en sí mismo y que cuando hay problemas no lo busques. Encima, la madre tiene que compaginar el trabajo en casa con una oficina, de forma que más que mujer liberada parece machacada. Y si mira alrededor ve un montón de mujeres que les dan vueltas a sus parejas.

También es verdad que le acompaña en actos sociales y familiares donde es muy desairado verse sola y tiene mucha vida social a la que tendría que renunciar si no le tuviera a él, por no hablar de la intendencia diaria… Uf¡¡¡

El modelo tradicional

¿Qué les sucede a los abuelos? La abuela es una sufridora atenta a las demandas de su marido, Que sí, que está enfermo, pero que la va a llevar por delante. El fue criado por su madre y las tías solteras como el niño de la casa y reclama la atención que se le prometió de por vida. No piensa ni por un minuto en la mujer con la que comparte la vida. No puede, está tan ocupado consigo mismo que no ve más allá. La abuela tiene ahora un niño malcriado de 80 años.

los 3 factores clave en la relación de pareja

Conclusión

 Los roles masculino y femenino han cambiado y están cambiando, aunque a veces sólo en apariencia. Ahora hay un batiburrillo… Somos de lo más antiguo para unas cosas y de lo más moderno para otras

Las mujeres nos sentimos estafadas porque nos manipularon, diciéndonos que somos incompletas si nos falta un hombre y que había uno perfecto que esperándolo , llegaba.

Pero es justo lo contrario, el perfecto nunca llegó y cómo seguimos siendo tan incompletas como antes, sólo que más activas, pues pasamos nosotras a la caza. Cualquiera es mejor que ninguno. Ellos, ahora son los cotizados y abusan.

Y qué curioso que las jóvenes tengan comportamientos tan tradicionales sin siquiera ser conscientes de ello. ¡ Y en una época en la que la mujer tiene tantas posibilidades!

Junto con estos ejemplos hay la de hombres imperfectos que comparten compromisos con sus parejas, se ocupan de sus hijos, atienden a sus mujeres y no reclaman que se pare el mundo en su presencia.

¿ qué opinas tú? que les pasa a los hombres